3 PREGUNTAS BÁSICAS QUE HAY QUE HACERSE ANTES DE TOMAR UN PRÉSTAMO

Tomar un préstamo no debe ser una decisión tomada a la ligera.Debe ser sopesada sobre la base de tres preguntas básicas Para qué, recursos y alternativas.

Tomar un préstamo es una decisión que no debe ser tomada a la ligera. Esta tiene que venir como resultado de un análisis en donde se tomen en cuenta los diferentes factores que inciden a la hora de acceder a este tipo de compromiso financiero.

En ese sentido, nos interesa abordar tres preguntas básicas que toda persona debe hacerse antes de tomar la decisión de tomar un préstamo. Ya que, como mencionamos, no debe ser algo que se tome a la ligera, dada las implicaciones tanto personales como crediticias que ello representa.

El préstamo y sus implicaciones

Los préstamos son acuerdos entre entidades o personas con el fin de financiar alguna acción de consumo o inversión; sobre la base de un tiempo en donde ese dinero debe retornar a quien hizo el desembolso.

Este consta de dos elementos básicos

  • Interés
  • Capital

El interés representa el valor del dinero en el tiempo. Mientras que el capital es el monto de dinero que se entrega a quien decide tomar el préstamo, que puede ser en tres vertientes básicas:

  • Hipotecarios
  • Personales
  • Empresariales

Cada una de ellas está intencionada para perfiles específicos que determinan, idealmente, su aprobación. Sin embargo, no siempre es así. El sistema de evaluación crediticia no es infalible, de hecho, el elemento de comercio financiero hace que entidades aprueben préstamos a personas o entidades que quizás no están en capacidad de solventarlo. Aunque es válido aclarar que dentro de la estrategia financiera de estas instituciones, se pondera un porcentaje de “créditos fallidos” los cuales son compensados con aquellos créditos ideales.

Preguntas básicas para tomar un préstamo

Pregunta No. 1: ¿Para qué tomar un préstamo?

Esta es quizás la pregunta principal y la que determinará el resto de las respuestas es ¿Para qué tomar un préstamo? Ya que en la medida en que esta se responda de manera objetiva, entonces traerá la luz necesaria para definir si se accede o no al préstamo.

En ese sentido, el para qué responde a tres vertientes básicas:

  • Consumo
  • Inversión
  • Deudas

Y estas vertientes parten del retorno que se tenga de dicho préstamo. Por lo que en la medida en que exista un menor retorno, entonces la persona o institución debería sopesar mejor sus intenciones. Porque el préstamo debe ser saldado de alguna manera y esos recursos, por lo general, salen de los ingresos, por lo tanto, si el ingreso no tiene la intención de variar, entonces sea hace prudente identificar otras posibles fuentes de financiación que no necesariamente impliquen asumir una deuda.

Pregunta No. 2: ¿Se tienen los recursos?

La segunda pregunta concatena con la primera porque responde el cómo del para qué. En otras palabras provee la forma en que el compromiso financiero será saldado.Ahorrar o pedir prestado

Es importante resaltar que tanto la primera como la segunda son preguntas que hay que formularse, no solo en la etapa previa a tomar el préstamo, sino, durante todo el proceso después de asumir el compromiso, porque en la medida en que exista claridad en el planteamiento entonces habrá una mejor ejecutoria de las acciones de saldo.

Por lo tanto, los recursos para saldar esta deuda deben estar medidos y contemplados en el flujo de efectivo, pero al mismo tiempo, se sugiere que si existen dichos recursos tampoco restrinjan toda la operación financiera, es decir, si luego de hacer un análisis la persona o empresa determina que pueden asumir el saldo mensual del préstamo y al aplicarlo al flujo de efectivo quedan sin excedentes, entonces es necesario reformular el planteamiento, de manera que aún se tome el préstamo existan cierto nivel de distención en la gestión financiera.

Pregunta No. 3: ¿Qué otras alternativas hay?

Luego de responder las preguntas una y dos, la tercera invita a quien tiene la intención tomar un préstamo a ser creativo(a) e identificar posibles alternativas a su realidad financiera. Quizás no tenga que asumir una deuda en una institución financiera y en vez de eso pueda auxiliarse de algún familiar; o también pudiera comercializar algún bien que posea y que con dicha venta pueda solventar aquello que quiere adquirir.imagen 5

En otras palabras, antes de asumir un préstamo es importante ver qué opciones se tienen a la mano, y en función de eso ejecutar, no partiendo de lo más fácil (tomar un préstamo) sino de lo más factible y viable para la buena gestión financiera. Aquello que no lacere o afecte en menor proporción la estructura económica personal o empresarial.

De manera que si esta entrada sobre qué cuestionarse antes de tomar un préstamo le ha sido de utilidad le invitamos a compartirla y comentar. Sus aportes y opiniones enriquecen esta comunidad y permiten el crecimiento de toda aquella persona que accede a ella.

2 comentarios en 3 PREGUNTAS BÁSICAS QUE HAY QUE HACERSE ANTES DE TOMAR UN PRÉSTAMO

  1. Hola!
    La verdad que me ha servido de mucha utilidad. El monto neto del préstamo adquirido es el capital y el interés o la tasa de interés es el valor del dinero durante el tiempo determinado de éste incluyendo la renta que adquiere las instituciones financieras que lo otorgan, que se establece mediante una cuota mensual que debe pagar la persona o empresa que adquirió tal préstamo. Como bien indica en este apartado, el préstamo se decide tomar para diferentes vertientes o fines: personal, hipotecario o empresas. Y es evidentemente una inversión que se utiliza para saldar deudas, proceder con las operaciones comerciales en una empresa, adquirir algún bien mueble o inmueble, consumo, entre otras actividades. Y en términos contables, dicho préstamo se registra dependiendo de su naturaleza o de su vertiente antes mencionados. Y ciertamente, éste es una operación que no debe tomarse a la ligera, se debe pensar y analizar muy bien antes de realizarse, ya que es un compromiso muy serio y contundente que debe ser saldado dentro del marco de tiempo determinado, que por el contrario, si existe morosidad en los pagos además de afectar el modo crediticio de las personas físicas o jurídicas que aprueban el préstamo, éstas podrían sufrir a largo plazo de cargos legales (juicios, embargos, consignaciones de pagos legales a través de un juez, o incluso, hasta ir a la cárcel, en caso extremo).

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