¿CÓMO AHORRAR PARA EL RETIRO?: PLANIFICACIÓN (PARTE 1)

Ahorrar para el retiro implica dos elementos relevantes: Planificación y disciplina. En base a ellos es que se pueden satisfacer las expectativas de retiro.

Ahorrar para el retiro

El tiempo es una de esas cosas ineludibles e incontrolables con las cuales el ser humano tiene que lidiar. Y de manera indefectible llegará el momento en donde habrá que jubilarse. Ya sea por voluntad propia o bien ante una realidad de la vida. En ese sentido una de las preguntas comunes que surge es ¿Cómo ahorrar para el retiro?

¿Por qué ahorrar para el retiro?

Dependiendo de la etapa de vida en que se encuentre, la palabra retiro estará más o menos presente. Esto trae consigo que no todos(as) estén vislumbrando la jubilación dentro de sus planes futuros, por lo tanto, ahorrar para el retiro no se encuentra dentro de sus prioridades.

Teniendo como consecuencia que, en la medida en que ésta realidad se hace más próxima y palpable, no habiendo hecho las previsiones de lugar, las opciones de mantener un estilo de vida que vaya acorde a las expectativas se va reduciendo. Creando así una mayor dependencia al fondo de pensiones que, por lo general, no ofrece montos suficientes para llevar un estilo de vida conforme al que ya se ha creado; tomando en consideración que las cuotas recibidas por el fondo de pensión representan un porcentaje de lo que usualmente se ganaba respecto del último salario devengado.

Ahorrar para el retiro

Por lo tanto, la respuesta a por qué hacerlo es sencilla: Porque retirarse es parte de la vida. En otras palabras, en algún momento habrá que ceder ante las nuevas generaciones y permitir que se dé el proceso natural de todo ser humano ante la realidad de los años. Por lo que se hace necesario ir preparándose, tanto emocional como económicamente, para ese momento. De manera que cuando se tenga que tomar la decisión de hacerlo se pueda contar con un mejor desempeño financiero.

¿Cómo ahorrar para el retiro?

Ahorrar para el retiro es meramente planificación y disciplina. Esto quiere decir que si existe un plan es porque hay un objetivo, y para hacerlo debe establecer prioridades sobre la base de expectativas que se tengan a la hora de retirarse.

Algunos expertos sugieren que dicha planificación sea sobre la base del 70% y 80% del salario proyectado. En otras palabras, visualice algún porcentaje de incremento anual y proyéctelo en función del tiempo que entienda deba retirarse. Esto le dará un monto final y, tomándolo como referencia, proporciona el monto de planificación.

Luego de identificar ese monto mensual entonces se anualiza y distribuye en el tiempo que entiende que vivirá a partir de su retiro. Este paso puede ser difícil para algunas personas, a razón de que, en cierta medida, se está haciendo un pronóstico del tiempo de vida restante, sin embargo, hay que resaltar que no somos eternos y que la muerte es parte de la vida. Por lo tanto proyectarse para ello es sinónimo de sabiduría y entendimiento. Permitiendo establecer perspectivas de prioridad y aprovechamiento de vida.

De manera que si entiende que se retiraría a los 65 años y si se toma como referencia el tiempo promedio de vida que ronda entre los 75 y 85 años[1], se pudiera proyectar en base a 20 años. Por lo que debe multiplicar dicha anualidad por el número de años (20) a partir del retiro, incrementando un porcentaje anual por cada año que contempla las distintas variaciones que inciden en la devaluación del dinero. Siendo dicho producto la meta en la que se debe trabajar para su sostenimiento durante el periodo de retiro.

Interiorizar la importancia de la planificación para ahorrar para el retiro facilitará el proceso y la elaboración de estrategias enfocadas hacia lograr el objetivo de satisfacer las expectativas de sostenimiento económico durante el período de jubilación.

[1] Estadísticas sobre Esperanza de vida al nacer en años consultado 14-10-14

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