COMPRAR UNA VIVIENDA: ¿BUENA INVERSION? [PARTE II]

Comprar una vivienda se puede ver como una inversión siempre y cuando ese sea el objetivo. Si es otra cosa entonces es un compromiso de deuda a largo plazo.

 COMPRAR UNA VIVIENDA

Invertir  vincula dos elementos relevantes, los activos y el retorno de capital. El primero alude a un bien (tangible o intangible) con la capacidad de generar flujo de efectivo, mientras que el segundo a la recuperación, con intereses y sobre la base del beneficio, del inicial en un proyecto. Para que esto cobre vida debe existir la comercialización. Que no es más que el intercambio de bienes o servicios en un mercado determinado en donde confluyen ofertantes y demandantes.


Esto da pie a que la adquisición de una vivienda se torne lucrativa en la medida en que el propósito sea colocarla en el mercado para su comercialización, en otras palabras, el objetivo por el cual se compra define el tipo de inversión que sea. A razón de que, bajo ciertas circunstancias, el terreno incrementa su valor en el tiempo. Por lo que, comprarlo para otros fines, se convierte en un gasto.

Elementos que intervienen para comprar una vivienda

El  común denominador a este tipo de compra es la toma de un préstamo hipotecario; en donde se asume un compromiso económico por un período de tiempo que ronda entre los 15 y 30 años, dependiendo de los términos negociados, el monto y la capacidad de quien adquiere la obligación. Y si se toma como referencia a alguien de 30 años, como punto de partida para embarcarse en este proyecto, entonces la edad mínima para saldar el préstamo sería 45 años; y el promedio de vida en la República Dominicana, de acuerdo a datos del Banco Mundial, es de 73 años[1]  por lo que ese préstamo representa el 20.54% de la vida de esa persona, en el punto mínimo. Si el periodo de pago es mayor así mismo se incrementa el porcentaje.

COMPRAR UNA VIVIENDA

Pero si se profundiza un poco más tomando como punto de partida el inicio de la edad productiva promedio entre 25 y 30 años, y el retiro a los 65 años entonces el préstamo representa 37.5% de la vida productiva de una persona.


El fin de todo esto es mostrar una realidad latente ante los paradigmas planteados por la sociedad respecto de adquirir una vivienda. Estableciéndolo, en cierta medida, como un objetivo de vida. Con el santo grial de toda persona.

Sugerencias para comprar una vivienda

En ese sentido, la invitación gira en torno a tres perspectivas:

  • La primera es a la reflexión sobre una prioridad impuesta por la sociedad, que no necesariamente, representa el interés individual. Adquirir una vivienda, para fines no comerciales, es un compromiso que consumirá parte importante de la vida de una persona.
  • La segunda, invertir en bienes raíces puede ser una actividad lucrativa a razón del crecimiento poblacional y la necesidad de espacios de convivencias.
  • En tercer lugar, el tema de comprar una vivienda no comercial se resume más al tiempo correcto, y cómo este tipo de decisión tenga un menor impacto en el flujo de efectivo personal, máxime cuando la persona está sujeta a un empleo. En donde la estabilidad es relativa a las demandas de la empresa en que labora. En ese sentido identifique, inicialmente, fuentes de inversión que logren solventar a través del tiempo dicha adquisición, permitiendo generar valor, disfrutando de los esfuerzos y el empeño de cada persona.


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[1] El Banco Mundial [Esperanza de vida al nacer, total (años)] Consultado el 11 de junio de 2014

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