¿CÓMO EVITAR LAS COMPRAS IMPULSIVAS Y COMPULSIVAS?

La diferencia entre compra impulsiva y compulsiva está en que una se relaciona a un estímulo momentáneo. La otra es un condicion de adicción a las compras.

COMPRAS IMPULSIVAS Y COMPULSIVAS

Diferencia entre compras impulsivas y compulsivas

Es importante resaltar la diferencia entre las compras impulsivas y compulsivas. La primera está sujeta a una reacción momentánea de comprar algo, al estar en contacto con algún tipo de estímulo publicitario-mercadológico, cediendo a la tentación de obtenerlo; mientras que la segunda está relacionada con aspectos vinculados a un trastorno psicológico en donde la persona compra con una frecuencia y cantidad que desborda los limites de su control personal. Adquiriendo cosas que no necesita sobre la base de la satisfacción de tenerla ante la presencia de una baja autoestima; para, luego de haberlo adquirido, generar culpa ante el desenfreno momentáneo y la admisión de un comportamiento inadecuado. Éste accionar tiene un trasfondo de orden conductual y afectivo.

El manejo compulsivo es un trastorno adictivo, que debe ser tratado por profesionales de la materia, los cuales tienen las herramientas necesarias para hacerle frente a dichos casos. En otras palabras, no es algo que el consejo de un amigo(a) puede resolver, sino que requiere del acompañamiento de psicoterapeutas o de grupos especializados en este tipo de rama social.


 Sin embargo, la compra impulsiva sí puede encontrar solución a través de algunas técnicas que se pueden aplicar para un mejor desenvolvimiento financiero. Aunque, otro punto importante a resaltar es que toda conducta compulsiva tiene un origen en la impulsividad, por lo que no es de tomar a la ligera este tipo de conducta.

Medias para evitar las compras impulsivas y compulsivas

 En ese sentido, algunas medidas que se pueden implementar son:

COMPRAS IMPULSIVAS Y COMPULSIVAS

  1. Reconocimiento de una condición de impulsión ante estímulos no deseados: Hasta que se logre interiorizar su situación de impulsos momentáneos no podrá iniciar un proceso de recuperación financiera. Es imperante que la persona admita su falta de control ante las tentaciones comerciales que se puedan presentar, de manera que esto le permita canalizar de forma correcta las soluciones pertinentes a su problemática conductual.
  2. Identificar el valor del dinero:Cuando existe un conocimiento del costo y lo que implica adquirirlo se puede crear consciencia de aquello que se está malgastando.
  3. Definir parámetros: Es necesario delinear límites sobre qué es una necesidad y qué es un gusto o placer, de manera que se tenga un punto de referencia a la hora de comprar y que la necesidad se superponga al gusto. Esto le permitirá tener criterios claros para la ejecución del consumo.
  4. Haga una lista: Antes de salir de compras elabore un listado de las cosas que piensa adquirir y sujétese a ella. Llevar los artículos que quiere adquirir en la mente puede ser una auto-trampa que su subconsciente elabora para comprar cosas que todavía no necesita.
  5. Dele un tiempo a la tarjeta de crédito: La principal herramienta que soporta este tipo de conductas es la tarjeta de crédito; a razón de que en el momento no existe una erogación física del dinero. Por lo que la persona no sienteel gasto hecho. Sin embargo, cuando llega el estado de cuenta se genera mucho estrés a razón, en la mayoría de los casos, para solventar estos compromisos. Con esto no estamos diciendo que la rompa ni que se deshaga de ella, aunque en algunos casos hasta esto es recomendable, sino que usted mismo(a) se dé la oportunidad de no depender de ella por un tiempo.COMPRAS IMPULSIVAS Y COMPULSIVAS
  6. Busque alternativas que eviten el ocio: Es recomendable tener algún tipo de actividad (deporte, arte, trabajo social, etc.) que le permita desviar la atención al deseo de adquirir.
  7. Regla de los quince minutos: Ante la imperiosidad del deseo de comprar algún bien, use la regla de los quince minutos, en donde usted se aleja del artículo para sopesar, sin estar frente a él para determinar si realmente lo necesita o si es un impulso momentáneo.


 A través de estos siete puntos se adquieren herramientas que sirven para controlar esos impulsos repentinos de comprar algo. A todo esto, es de suma importancia resaltar que existen conductas compulsivas que, a razón de la negación de la persona a aceptar su mal, se creen que son impulsivas. Es por esta razón que si se es recurrente en este tipo de accionar es recomendable buscar el auxilio de profesionales de la conducta humana o de grupos especializados en este tipo de temas, para tratar dicha situación

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*