GARANTE SOLIDARIO: UN FAVOR COSTOSO

El garante solidario asume las mismas responsabilidades que quien contrata la deuda. Sirviendo como soporte ante la falta de quien contrae el compromiso.

Garante Solidario

Todo negocio implica riesgos; y el sector financiero no es la excepción. Las empresas y negocios buscan asegurar, en la medida de lo posible, el retorno de la inversión que están haciendo. En ese sentido, las instituciones que proveen de créditos, tanto para consumo como para producción, buscan cómo minimizar los resultados adversos a través de una garantía prendaria y el garante solidario.


¿Qué es un garante solidario?

En este caso un garante o fiador solidario es quien ocupa la posición de responsable en caso de que el principal falte al compromiso del préstamo. Dicha persona entra dentro del contrato de crédito como un codeudor, y hasta que la obligación sea saldada, no está libre de esta condición.Garante Solitario

Es común ver a personas que, para ayudar a un amigo(a) o a un familiar, asumen como fiadores(as), creyendo en la palabra y en la trayectoria de quien está pidiendo el préstamo, pero que luego de pasar un tiempo reciben una llamada de una institución financiera reclamándole el pago de una serie de cuotas vencidas. Provocando inestabilidad económica personal.

En esa tónica, si ha decidido prestarse como un fiador(a) debe tomar en cuenta lo que implica serlo. En otras palabras, quien asume como garante se está endeudando en la misma medida que quien firma como principal del crédito. Y tiene las mismas repercusiones negativas de calificación crediticia que el deudor, entre otras cosas, teniendo como resultado que este “favor” se torne muy costoso.


Recomendaciones para ser garante solidario

Por lo que se recomienda lo siguiente:

  • Tener  total conocimiento de los términos sobre los cuales se firma el acuerdo de crédito. Prestando mayor atención a la cuota mensual, la tasa, el tiempo, cargos por mora y fechas de pago.
  • Identificar si está en capacidad de asumir las cuotas del préstamo y cómo esto pudiera afectar su flujo de efectivo personal o familiar.
  • Estar en la disposición de asumir la deuda en caso de que el titular falte al compromiso.
  • Crear un fondo de contingencia que cubra de tres a seis cuotas del préstamo, y guardarlo en caso de emergencia
  • Mantener una comunicación fluida con quien toma la deuda; requiriéndole, de manera periódica, el estado de cuenta en donde se registre el histórico de pagos.
  • Estar pendiente a las legislaciones de incremento o decrecimiento de las tasas de interés respecto del tipo de préstamo que se está tomando.


Conclusión

Es  importante que quien sirve como garante solidario, si no está seguro(a) de entrar en dicho acuerdo, se rehúse a firmar el contrato y le diga “no” a ese amigo(a) o familiar. Ya implicaciones pueden trascender más allá de lo que esa persona se imagina. Existen un sin número de casos de rompimiento de relaciones de manera muy desagradables a razón de haber sido un fiador(a) solidario ante el incumplimiento del deudor(a). Por lo que es mejor crear un posible impasse momentáneo con esa persona ante la negativa del “favor”, que pueda ser resuelto en un futuro próximo, a que luego de crearse una situación incontrolable a razón de una deuda, se torne en algo irreconciliable.

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